lunes 29 de junio de 2009

Campanadas en la Noche

Farrah, del pueblo para el pueblo, no hubo taller mecánico de los ´70 que no te tuviera

No hubo, al final, brisa. La noche envió sonidos escarchados para que sean palpados, y allí decodificar las texturas de un pulso popular. Lo que hay que acatar, sin diatribas épicas de la derrota (no perdimos contra la derecha y las corporaciones), es la decisión popular que declaró el fin de una hegemonía kirchnerista. No soy eufórico en la victoria, como no soy dramático en la derrota porque entiendo que el acontecimiento electoral es un mojón circunstancial en la compleja senda del actuar político, ese evento continuo tan fascinante como ingrato porque, como sabemos, nunca cesa.

Hay algunas cosas que suelen irritarme agudamente, y que tienen que ver con la miopía analítica que deriva de una comodidad ideológica que examina los hechos desde muy exclusivas racionalizaciones que se pretenden hacer pasar como generales y lógicas. Desde esa perspectiva se dice entonces que “el que votó a De Narváez no piensa, o piensa mal” o “vota a la derecha”: una indignación sobreactuada a cargo de los que consideran “tenerla clara”, y desde esa astenia conceptual, evitan desandar un camino reflexivo que seguramente llevará a abandonar el bagaje de las certezas inconmovibles. Quizás habría que comprender que hay muchos argentinos que no quieren a los Kirchner. Que los han votado en otras ocasiones (2003,2005, 2007) y que ahora no. Una merma que se verifica con claridad en todo el país y de manera muy elocuente en el notorio corte de boleta De Narváez - Intendente del FJPV en todo el conurbano (con brechas de entre el 5% y el 25% entre NK y (a favor) de las listas municipales del peronismo), certificando además la categoría de verso retórico bienpensante que asumen en la boca del establishment político las difamaciones del “clientelismo” y “el fraude”.

¿Es un voto de derecha el que hoy votó a De Narváez y ayer lo hizo por el kirchnerismo? No, es un voto eminentemente antikirchnerista, un voto que documenta que se cometieron errores de conducción política, y que, documenta que en el último año de gestión, se orientó “la profundización del modelo” apelando a variables teórico-políticas que remitirían a antiguos flash-backs del antagonismo nacional y que al expresarse como discusión política (duelo de relatos) y no como respuestas concretas a los requerimientos actuales de la sociedad argentina, perdió imprescindibles anclajes con la realidad.

El conflicto agrario, la confrontación con la corporación mediática y la redistribución del ingreso terminaron siendo cuestiones que el kirchnerismo prefirió instalar como exclusivo debate político de relatos en pugna dando definiciones ideológicas allí donde se necesitaban (además y fundamentalmente) acciones concretas direccionadas a responder con énfasis a demandas relacionadas con el empleo, la asistencia social, la inseguridad y el poder adquisitivo. Frente a ello, el kirchnerismo se ató exageradamente a bastiones argumentales como “clima destituyente”, “los medios mienten” y “nosotros o el caos” y se situó en un espacio de confrontación teórica muy seductor para las militancias y audiencias politizadas pro-kirchneristas (una porción significativa pero minoritaria de la población) pero que no sintoniza con la escala de prioridades y preocupaciones que albergan la amplia mayoría de los argentinos. Si Kirchner va a una barriada conurbana y habla de la ley de medios frente a gente que está cagada de hambre, o si ante la inseguridad se dice que “los medios inventan la sensación de inseguridad”, es posible que se avance en una distorsión de la apreciación de ciertas realidades sociales que termine causando sino malestar, indiferencia y apatía. Y esto no implica negar lo ya hecho por el kichnerismo. El voto pretérito así lo ha demostrado.

Kirchner pagará los costos de una conducción partidaria con numerosos errores evitables, y ello constatará algo que siempre se ha dicho por acá: que el kirchnerismo no es algo distinto del peronismo, como soñaron el albertismo y los transversales. En todo caso será una parte del peronismo que aportó una nueva masa crítica militante de la que antes se carecía, pero sujeta a las hegemonías circunstanciales de todo liderazgo peronista.

La vocación re-politizadora del kirchnerismo convive con el riesgo de que la lógica confrontativa no cuaje con una coyuntura popular que reclama socializar el acceso al consumo y a los bienes para todos los sectores asalariados mediante el uso de toda la capacidad instalada de los dispositivos institucionales vigentes. Esta es una tensión que el kirchnerismo no ha sabido graduar de acuerdo con las circunstancias, ya que no todos los conflictos deben ser manejados de la misma manera, y muchas veces se pueden lograr conquistas efectivas sin disparar un solo tiro.

Parecería que durante la campaña, Kirchner terminó pidiendo fe ideológica en base a la reiterada invocación de los logros kirchneristas del pasado, sin percibir que el pueblo ya “había pagado” por ello en las elecciones de 2003, 2005 y 2007 con mayorías incuestionables, en vez de dar certezas hacia el futuro. No dijo, por ejemplo, desde cuándo y de qué forma se va a reinstrumentar el Plan Jefes y Jefas de Hogar.

Se trataría de entender que el pueblo teje a través de complejas tramas las razones y pulsiones que conforman el voto, y no sólo bajo premisas ideológicas abstractas, sin consideración de expectativas e intereses materiales y existenciales. Cuando esto no se comprende acabadamente, se dice entonces que los que votaron a De Narváez son infradotados o, como dijo Binner, que los que votaron a Reutemann padecen el síndrome de Estocolmo, demostrando un desprecio por el pueblo que alarma, como si ellos fueran clarividentes y el resto una manga de pelotudos.

Lo cierto es que no es tanto la composición parlamentaria como la cuota-poder del kirchnerismo hacia el interior del peronismo lo que se ve dañado después de esta elección, y nadie mejor que Kirchner para comprender esta situación. Y situación que obliga a comprender, también, que este gobierno es el único que garantiza la gestión y la gobernabilidad, y el que estableció condiciones de intervención estatal y laborabilidad que no podrán ser trastocadas sin que se estimulen graves formas de conflictividad social real que nadie desea. El congreso puede ser el lugar donde los distintos bloques estén obligados a cristalizar lo que quieren para el país que viene, y canalizar allí toda la gama de conflictividades políticas inevitables y necesarias. Que la lluvia los lave a todos, y se sepa que hay detrás del discurseo barato que pulula por canales de cable.

Para el peronismo, se abren discusiones imperativas, entre ellas terminar con el festival de las colectoras y los lemas de hecho y empezar a utilizar quizás el más importante legado de la Renovación: ir a elecciones internas y dejarse de joder. En Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe la dispersión generó debilidad, y menos mal que Reutemann aguantó la salvaje embestida del socialismo (hizo una elección infernal en condiciones disvaliosas, y fue nuevamente el candidato más votado en la provincia, y eso no lo explica la gorilada de Binner); el Lole se quejó porque Cristina lo enmarcó dentro del peronismo disidente. A ver si afinamos el lápiz, Cristina.

Sprint final: verdaderamente penoso el rol de los encuestadores que llevaron las operaciones políticas a limites insospechados. Hay varios pichones de Otaegui que se metieron en la hoguera de manera kafkiana, y otros hicieron del escapismo un arte que envidiaría Houdini. Háganse cargo muchachos. ¿Lo vieron a Bacman ofrendándose para el sacrificio?

18 comentarios:

Mauri K dijo...

Estaba esperando una gotas de tu lucidez. Me cuesta pensarlo como un voto que no es presisamente hacia la derecha, pero admito que es valido afinar el analisis e ir mas alla del clivaje tradicional.
(discrepo con lso "premios" 2003, y 2005, creo que el Premio fue el del 2007 y para de contar)

LIBERACIÓN dijo...

Como siempre esxcelente compañero, me llevo un ar de conceptos para mi post, citándote obviamente. Un abrazo

Anónimo dijo...

Excelente. hay que recordar que en nuestro país a pesar que estos años donde se crearon tres millones de peustos de trabajo hay cada día más gente que vive en villas. esto quiere decir que a pesar de tener trabajo cada día hay más gente que no puede tener una vivienda digna. Y nada se dijo en la campaña de como se pensaba avanzar en tema habitacional. Esto por nombrar un tema.
Hoy la escuché a la presidenta y creo que ella misma marcó el techo de este gobierno cuando habló del tema del salario. quedó claro que este proyecto político más no puede hacer. Hoy entendí cabalmente el cachetazo de la sociedad, aunque pareciera que ellos no. La presidenta mientras tanto festejó el triunfo.

Martin dijo...

ayudame a entender algo, segun tu vision. Para mi reutemann es la nada, es un politico q nunca lo vi hacer politica. Y encima los comentarios de los santafesinos que no les cabe son: mato a Leprati y fue responsable de las inundaciones. Para vos un es peronista mas, y no solo uno mas sino tambien presidenciable, o por lo menos importante, o sea "no lo ningunees cristina". Si valoramos la politizacion que se esta viendo, como cabe positivamente reutemann en todo esto? Simplemente lo aceptamos por ser peronista? que es reutemann para vos? (no estoy preguntando si para vos es o no es peronista, sino que es, porqe para mi es la nada).
como fue el tema de los encuestadores? no mire la tele hoy, ni lei 1 diario. por una cuestion de salud mental

Coni dijo...

Cabría decir que suena tan soberbio el subestimar la voluntad popular como demagógico el absolver a la misma de toda responsabilidad.

Dicho de otra manera: se podría haber votado contra el gobierno, apostando a opciones superadoras, y no a retardatarias.

En otro orden de ideas, la discusión por la resolución 125, lejos de remitir a "antiguos flash-backs del antagonimso nacional", puso en el centro de la escena el debate crucial sobre cuál debe ser el eje ordenador de la matriz de acumulación económica, y las relaciones sociales que de ello se derivan.

El modo en que se planteó, no invalida su centralidad estructural y su inocultable "anclaje con la realidad".

A su vez, no deja de ser curioso cómo se terminan validando las premisas vacuas de la no-confrontación, cuando fue, precisamente, esa "lógica confrontativa" la que permitió en estos años "socializar el acceso al consumo y a los bienes para todos los sectores asalariados". De la caridad empresaria no puede esperarse mucho.

Por otra parte, cabría especular que, ante el ocaso de Kirchner, la posibilidad de que esa "nueva masa crítica militante de la que antes se carecía" se vaya a engrosar las filas del "progresismo testimonial", es alta.

Fenómenos electorales como los de Reutemann, con su manifiesto desdén por la militancia y la construcción política de base, reforzarían la dinámica.

En ese caso, es posible que el peronismo vuelva a ser una opción electoral mayoritaria, pero habrá perdido buena parte de su potencial transformador.

Y, por último, sólo mencionar que si la CGT -con Moyano a la cabeza- apoyó explícitamente al gobierno en el acto del 30 de abril, no fue por "premisas ideológicas abstractas", sino por concretas "expectativas e intereses materiales".

Saludos.

sebastián dijo...

Te confieso que esperaba post tuyo con ansiedad, porque más allá del acuerdo o desacuerdo que uno pueda tener con vos, sos uno de los que más hondo clava el escalpelo, siempre.
Coincido en lo del mojón: es más, soy conciente de que el kirchnerismo es apenas un episodio del peronismo, que a su vez es apenas un episodio en la especie humana, que a su vez es apenas un episodio de la lucha por alguna clase de orden orgánico en medio de un universo de entropía.

Pero sabés, para mí, en este pedacito de espacio-tiempo que nos toca, se nos viene una... ay, ay, ay. No juzgo el voto, de acuerdo, pero eso no quita que ganaron los que ganaron. Ahora se van a venir con todo, ¿y quién los para? No los veo a mis queridos K en condiciones, la conferencia de Cristina de hoy me pareció infantil y lastimosa. Como que no aprendieron nada. Como si ceder alguna autocrítica cuando te la exige Clarín no fuese una cosa, y cuando te la exigió el voto popular, muy otra.
Ojo, que ya han hecho más que suficiente como para que un día la historia los rescate (¿2015?, deliro en brotes de fantasía escapista), pero ahora lo que importa es si van a poder pilotearla de manera que se retroceda lo menos posible lo que se avanzó, y... ay ay ay...
Con la que se viene...

Vas a tener que aplicar alta persuasión para que yo me compre un Reutemann, por favor logralo porque no quiero terminar migrando a Sabbatella o algún otro progresismo. Quiero ser peronista hasta la muerte, pero hoy siento que el peronismo se me murió antes que yo... Lloré toda la tarde. Posta.

Abrazo.

LUCIANO dijo...

Mauri: Las legislativas de 2003 y 2005 le dieron el respaldo político que Kirchner no tenía después del fallido ballotage con Menem, con índices de aprobación enormes. Yo no diría que fue sólo la del 2007, ahí se reafirmó la voluntad popular de que el kirchnerismo siguiera.
Saludos.

Liberación: Gracias por comentar. Saludos.

Anonimo de 23.35: Sí, considero que la población vota hacia adelante: cuando se pide "memoria" a la hora de votar, se cae en una redundancia, porque pese a todo lo que se diga, la gente vota contemplando multiples factores y el pasado está evaluado; pero también intuyo que la estrategia "nosotros o el caos" no estaba en sintonía con la percepción popular, es decir, se sabía que las posibilidades de volver a un 2001 son materialmente poco probables, y que se reflejó en las idas y vueltas del magro debate privatizaciones/estatizaciones: digo, hay un proceso que se inició en 2002 con Duhalde y que el kirchnerismo continuó, y del cual va a ser dificil virar, aún cuando se puedan manifestar retrocesos.
Ví la conferencia de Cristina y coincido, me pareció peligroso que ella de a entender que falta hacer menos de lo que ya se hizo..., con sólo caminar la calle de das cuenta que no es así, que se hicieron cosas pero falta muchisimo, y que para los sectores pobres estructurales, este gobierno no dio respuestas cualitativas que podría haber dado sin alterar la ecuación fiscal, pero Néstor y Cristina participan de la opinión de que la asistencia social genera clientelismo, y esto no es así. Saludos y gracias por dejar tu opinión.

Martín: Yo te contesto con una pregunta ¿antes de que Kirchner fuera presidente, que diferencia le podías encontrar con Reutemann?
Los dos eran gobernadores, privatizaron bienes del Estado, eran cultores del fiscalismo y ganaban todas las elecciones que afrontaban. Con esto digo que la cuestión ideologica, la proclama de principios, no aparece en la primera fila de las definiciones: Binner es socialista, pero gestiona discretamente, lo mismo que Fabiana Ríos, que perdió por escandalo en su provincia. Pero en teoría, estarían "a la izquierda" de Reutemann. Ahora, en los hechos, ¿las cosas son tan así?.
Reutemann no es los Kirchner, y no representará lo que ellos representaron para el peronismo (un ala izquierda), pero para mí garantiza un piso de no retroceso y de aglutinación del peronismo. No encuentro razones para pensar (a priori) que Reutemann (u otros como Das Neves o Alperovich)no continuen con ciertas lineas de intervención estatal y sostener la calidad laboral alcanzada, porque de virar el rumbo tendrán que afrontar problemas de conflictividad que no les conviene.
Un dato: Reutemann volvió a ganar por afano en las zonas inundadas en 2003, las barriadas más pobres de Santa Fe ¿cómo se explica esto? ¿Es tan malo Lole?.
Saludos, y gracias por pasar y comentar.

Ahora sigo.

Javier dijo...

Y si Reutemann vuelve a la logica de los años 90 como el movimiento es vertical con su jefe iran todos a apoyar la flexibilizacion laboral , rebaja de aportes patronales y subsidios a productores de soja transgenica , pero yo digo que todos los que creimos que Kirchner era algo distinto vamos a estar con como con Menem luchando para que termine con la diferencia que con menos inocencia que en los 90 y ya no van a poder los sindicalistas traicionarnos y si lo hacen cada dia habra mas sindicatos a manos del PO como en el subte

Ezequiel Meler dijo...

Luciano:

Ayer casi quemo el diario. Entre los artículos de Aliverti, Natanson y Verbitsky en Página -el último de los cuales parecía Germani al revés: si no nos votan, no son racionales-, y el de Horacio González en La Nación -que seguramente es anterior en su escritura al conocimiento de los resultados, pero sonó mal un 29-, la verdad...

Primera consigna: Reconocer.

Segunda consigna: desdramatizar.

Tercera consigna: gobernar, escuchando y dando cuenta de lo que escuchamos.

Admonición genérica: el peronismo se puede dar muchos lujos, pero no el de caer en el prejuicio iluminista de quienes tienen la verdad revelada. Esa no es vocación de mayoría, es vocación de minorías resentidas. La palabra del pueblo, como decía Sampay, es vox dei.

Por eso, más allá de alguna diferencia de caracterización, veo con alivio que algunos, como vos, saben interpretar la derrota, e interpelar sus razones.

La agenda social no puede ser discursiva. Ninguna agenda puede ser discursiva, pero la social, de ningún modo.

Un abrazo,

Ezequiel

LUCIANO dijo...

Coni: Yo diría que lo de opciones superadoras o retardatarias está en una línea muy subjetiva: ¿Pino Solanas o Sabbatella te parecen más superadores que aquello que habita en el peronismo? A mí no, porque sé como construye político el progresismo: no tiene anclaje en la diaria de los sectores populares, ni se calientan por lograrla, más allá de los discursos.
El fenomeno De Narvaez es un exclusivo producto de los errores del kirchnerismo, que incluyen el encare del conflicto agrario como duelo oligarquía/pueblo, cuando en realidad además de estos factores ideologicos, había otros materiales que no se contemplaron y que fueron los decisivos: los que salieron a cortar rutas eran el voto kirchnerista del interior ¿qué pasó ahí?. Yo no creo que ese conflicto haya sido la batalla final por la redistribución del ingreso, y tampoco creo que ese conflicto deba ordenar todos los clivajes interpretativos de la política. Sí creo que se debatió el rol de la intervención del estado, pero este debate podía darse y a la vez buscar la solución del conflicto: la política la tiene que hacer Cristina, y no en base a los textos de Carta Abierta, ellos hacen un valioso analisis intelectual, pero participan de los prejuicios políticos de la izquierda ilustrada: "clientelismo, barones del conurbano, pejotismo".

El estilo confrontativo y repolitizador de los Kirhcner es positivo, pero no en todas las circunstancias ni momentos.
Para lograr el derrame y ampliar el acceso al consumo, no hubo que tocar hasta ahora la renta de ningún sector: los logros del kirchnerismo no se lograron haciendo una reforma tributaria, ni con tasa Tobin, ni expropiando empresas, ni haciendo la reforma agraria. Sólo con ordenar la administración tributaria, autonomía estatal y superavit fiscal se logro la recuperación, y con decisión política orientada a la reasignación de esos recursos (abrir paritarias).
Si la masa crítica del kirchnerismo se va al progresismo, lo hará sabiendo que existió el Frepaso, y por las noches tendrán pesadillas. Este es un debate válido y que necesita de la comprensión de todos: yo empezaría por decir que leer la política desde el clivaje derecha-izquierda no facilita la comprensión de ciertos fenomenos peronistas.
Moyano apoya al gobierno por los logros concretos, sin duda, pero el Hugo no son los trabajadores: es una elección legislativa, y se votó por lo que viene, no por lo que ya se hizo. Los pobres siguen siendolo a pesar de seis años de kirchnerismo, y de sus logros, y esto hay que entenderlo.
Gracias por tu comentario y por tu tiempo.

Sebastián: Entiendo tu desazón, es lógica, yo no estoy contento.
El kirchnerismo vino a contrapelo de un clima de epoca, y cortó las amarras discursivas con toda la retorica del llamado "neoliberalismo".
Y constató en los hechos que el único progresismo posible de ser materializado lo puede hacer el peronismo. En su fuero íntimo, Solanas y Sabbatella deben desear la vuelta del noventismo, esa epoca donde ellos estaban tan comodos y tenían todo claro: la historia contada por el Frepaso y Pagina 12, la demonización del peronismo facilitada por Menem.
Yo confío en que la militancia kirchnerista no se vaya del peronismo sólo porque Kirchner haya dejado de conducirlo.
El peronismo necesita que permanezcamos, y lo dicen peronistas históricos, ortodoxos con quiénes por ahí no coincidas, pero que no pueden desconocer que el aporte militante juvenil que hizo Kirchner le da al peronismo algo de lo que carecía.
Yo te diría que no te precipites, faltan dos años y medio de gestión de Cristina que hay que sostener, y eso en política es mucho tiempo. Y si bien es cierto que finaliza la hegemonía kirchnerista, no significa que los Kirchner se vayan a la casa. Paciencia y a no desesperar.
Un Abrazo Grande, gracias por comentar y dejar tu sensación.

LUCIANO dijo...

Ezequiel: Yo no leí el diario y tampoco la nota de Gonzalez, y no se si hacerlo :-)

Coincidimos. Caer en la estigmatización del voto es lo peor que podemos hacer, y es verdad, el peronismo no puede darse ese lujo.

De cara al futuro veo que hay que avanzar en demandas concretas que no pueden ser minimizadas. La pregunta más importante ayer en la conferencia de prensa la hizo Di Sandro cuando le dijo a Cristina: "¿y ahora el tema salarial, los millones de pobres?"
Cristina fue evasiva con un tema que de algún modo signó parte del voto antikirchnerista en la PBA: "Nos piden el voto pero no nos atienden" es lo que subyace a la índole del voto.
Duro, pero real y hay que hacerse cargo: como vos decías de manera elocuente y brillante en un viejo post, la sociedad salarial que sueñan los Kirchner no podrá ser, no hay posibilidades materiales del pleno empleo y la movilidad social ascendente, y no la habrá por un largo tiempo.
Y me preocupa que Cristina piense que "todavía faltan hacer cosas" como si la mayor parte de la obra ya estuviera realizada, porque no es así ni mucho menos.
Me preocupa que se siga pensando en la subsidiariedad de la asistencia social, algo que escandalizaría a Evita.
Son cosas que hay que modificar, y ante una derrota lo primero es leer que quiso expresar el pueblo, porque la caída electoral a nivel nacional es incuestionable.

Un Abrazo, Ezequiel, la seguimos.

Brian, rosarino en el Chaco dijo...

Leyendote Luciano me fui despojando de mi cómodo lugar común progre de demonizar al menemismo y a sus votantes. Y coincido con vos y Ezequiel que hay que asumir y aceptar las derrotas que tienen que servir para aprender y corregir. Coincido tambien profundamente en que si estábamos dando la gran batalla por la distribución del ingreso -como expresa magnificamente Carta Abierta- los pobres ni se dieron por aludidos -y se suponía que las campanas doblaban por ellos-. Si no lo hicimos con todas las variables económicas a favor, cuándo se supone que lo vamos a hacer?.
Tal vez nos indignemos de que alica alicate haya ganado, pero en realidad se perdió cuando se nos fuimos alejando cada vez más de los mismos sectores a los que supuestamente estábamos defendiendo.

Un abrazo

YukioM dijo...

Impecable, es la ventaja de no ser melancólico. Yo pensaba en Sara Teasdale cuando mencioné lluvias suaves, tenía razón Dinamita y era Bob Dylan, fueron fuertes.

Un abrazo peronista,

Yukio


Pd: muy bueno lo de Farrah, nosotros estamos con Ali McGraw, pero nunca discriminamos a las rubias

Abel B. dijo...

Luciano:
Te visito tarde, porque como de constumbre no tengo bastante tiempo para los blogs que valen la pena (y hoy WordPress me jodió, además).
Pero no quería dejar de felicitarte por el excelente análisis, y las lúcidas respuestas (Sospecho que un post de Artemio de hoy está inspirado por el tuyo. Pero un poco tarde)
Un gran abrazo

Vamos Nestor dijo...

A no bajar los brazos, un video para sacar el partido adelante.

http://www.youtube.com/watch?v=emoGnt2jN_M

enzo el platense dijo...

La luci-ani-dez de siempre...eso sí: ahora hay que empezar a jugar, cumpa...tenés demasiado para aportar. Abrazo!

Mermelada de boludos dijo...

Con "el conflicto agrario" llego Bóreas a la Argetina, miró y dijo:
Mmmmm, me gusta ... me quedo.
Sopló y las ideas se alejaron con el viento trayendo nuevas/viejas?.
Nos dejó en el desierto a los que pensamos distinto, somos el bicho raro, somos "Soy leyenda" Neville.
Hasta nuevos vientos.Saludos

matilda dijo...

en las palabras d cristina leo q sí le parece q falta (no le parece, lo sabe), q es mucho (lo q falta), y q es básico e injusto.

voy a leerte un rato

saludos luciano

V