martes 14 de octubre de 2008

Sostiene Sabbatella



Sostiene el intendente de Morón Martin Sabbatella que para el progresismo, la experiencia kirchnerista no debe ser desdeñada ni descartada, porque es valiosa para el proceso político actual, en tanto establece un piso alto (de progresismo), aunque el techo es bajo (el kirchnerismo podría ser más progresista de lo que es).

Sostiene Sabbatella que toda fuerza política progresista debe estructurarse incorporando los valores nacional-populares para no repetir experiencias fallidas (Frepaso).

Desde esta concepción, Sabbatella sostiene su apoyo crítico al peronismo kirchnerista; dato no menor en un contexto de decisivos reacomodamientos en el escenario político (en especial en el progresista) a partir del conflicto de las retenciones agrarias.

El posicionamiento del peronismo gobernante ante el reclamo agrario-empresarial (más allá de fallas de manejo que no analizaré acá), instaló en las fuerzas progresistas un dilema que no es nuevo sino "la pesadilla que vuelve": la crisis del progresismo es el real y efectivo producto de las posiciones asumidas por el peronismo kirchnerista.


¿ Cómo se explicaría esta crisis concreta que atraviesa nuestro progresismo que se desangra en medio de indignadas acusaciones a la "mentira kirchnerista"?.
Enumero: Derechización desembozada de Carrió, ruptura del ARI y formación del SI, fractura del Partido Socialista entre K y no K, fuertes desavenencias internas en la CTA, eclosión intestina de Proyecto Sur, encontrados posicionamientos en Diálogo por Buenos Aires (Heller-Ibarra); hasta el trotsko-marxismo criollo se debate en antagonismos, a pesar de contar con clarividentes cuadrazos: el MST alentando la revolución agraria, el Partido Comunista apoyando al reformismo kichnerista. Causa de todo ello: el peronismo.

¿Se puede atribuir tamaño fenómeno conflictivo al "doble discurso kirchnerista"?
Cabría preguntarse si un simple doble discurso (desmontable fácilmente por cualquier experimentado político), una nimia pirueta retórica puede generar tamaña crisis en la partidocracia progre. Como me inclino a pensar que no, deduzco que hay cuestiones reales y concretas que provocan la dolorosa desagregación del por tanto tiempo cohesionado ideario progresista, originadas en el accionar político del peronismo.

Sostiene Sabbatella que (como el techo progresista del peronismo es bajo) hay que construir una nueva fuerza progresista popular que sea el correlato superador de la actual etapa. No aclara Sabbatella de que modo esa fuerza será estructurada para no sufrir las desventuras de los añejos PI o Frepaso.

Sostiene Sabbatella su repudio a las practicas clientelares del PJ, ya que representan viejas estructuras y modos de hacer política incompatibles con una nueva fuerza política progresista. Lo que no define Sabbatella es el lugar del peronismo en este ambicioso proyecto: ¿ Adentro, afuera, al costado? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que las posibilidades de esa fuerza progresista popular (no de existir, sino de ser opción de poder) depende esencialmente de lo que haga (o no) el peronismo.

Mientras ese proyecto progresista popular (hoy una abstracta esperanza) no desarrolle una estructura organizativa integral y con intenciones de provocar un verdadero anclaje en el terreno y la problemática popular, con vocación de poder y niveles de gestión eficaces a gran escala (varios municipios, provincias grandes), la organización de masas del Partido Justicialista seguirá siendo la única presencia tangible que gestione política y cotidianamente con los sectores populares más postergados.

Al margen de valoraciones ideologicas y morales, el PJ está allí donde los demás no están; hace el "ingrato trabajo" de tener que verle la cara a los pobres todos los días. Ésto es lo que lo diferencia del resto, y allí reside su poder político real, del que otras fuerzas políticas carecen. De pretender Sabbatella armar una fuerza popular, se verá enfrentado al dilema que presenta esa "incómoda certeza" llamada PJ.

Veremos con quién decide asumir coincidencias Sabbatella: si con Miguel Lifschitz o con el "Barba" Gutierrez.

Dilema que Néstor y Cristina Kirchner no desconocen, y al que habría que atribuir el fracaso de lac transversalidad antes, y la decisión de recostarse institucionalmente sobre el partido Justicialista ahora.

Es elocuente que ante un revés coyuntural en una disputa significativa como lo fue el conflicto campestre y la derrota parlamentaria posterior, el Gobieron quedó debilitado y para no perder poder, maniobró conforme a ello: se replegó sobre el peronismo partidario (PJ) y sindical (CGT),
únicas organizaciones populares realmente existentes y garantes del poder político.



El progresismo K (Sabbatella, CTA) sólo tenía para ofrecer un apoyo moral e ideológico, una palmadita en el hombro muy encomiable y valiosa, pero muy insuficiente en terminos de política concreta.

Cuando Kirchner preguntó a los intelectuales de Carta Abierta"¿Qué hubiera pasado con el gobierno durante el conflicto agrario y los cacerolazos si yo no era el presidente del PJ?", dificilmente alguno hubiese tenido una respuesta adecuada y convincente para dar.

Como vemos, aún el progresismo que apoya al peronismo kirchnerista lo hace dudando a cada paso, cargando con un dilema moral altamente nocivo a los efectos de la construcción política.

Sostiene Sabbatella que el peronismo kirchnerista debería formular sus alianzas políticas en base a coinciencias ideológicas genuinas y no por conveniencia o intereses de ocasión. Seguramente. Sucede que a esa afirmación se le interpone brutalmente la realidad: el peronismo puro y duro, existiendo todos los días en la praxis política popular.

Sabbatella pretende que el peronismo kirchnerista prescinda del PJ y arme con sus aliados progresistas: es curioso, porque esta pretensión certificaría el suicidio político del peronismo kichnerista, y no creo que Sabbatella quiera que ésto acontezca.

En todo caso deberían ser los aliados progresistas del kirchnerismo los que vayan pensando en ver cómo articulan y se adaptan al peronismo, en vez de desdeñarlo.

No vaya a ser cosa de que de tanto mirar el techo, el progresismo K tropiece por no mirar el piso.

13 comentarios:

Mauri dijo...

Este post deberia llamarse Manifiesto Progre Negro.
De cualquier modo sospecho q Saba es el mas piola de todos los progres blancos. Hace la suya y no reclama nada.De vez en cuando tiene que levantar la perdiz para diferenciarse un poco -lo ampara el legitimo derecho - y creo que hasta eso esta arreglado con K.
Saludos.

Brian dijo...

Muy buen analisis luciano. de todas formas, lo que distingue a sabatella del resto del progresismo blanco es que el tipo ganó solo la intendencia de morón dos veces. Brillante tu análisis del realismo del PJ, que sigue siendo la opción realmente existente para los sectores populares. Mal que les pese a los progres de la TV, que no ven un pobre ni en foto.

OMIX dijo...

Luciano,

Muy agudo el analisis, lo levanté y colgué en parte en mi blog (omixmorón.blogspot.com).

A Brian le digo que Sabbatella ganó en 1999/2003/2007 va por su tercer mandato.

Goliardo dijo...

Lo que se nota es que Sabbatella no es un zonzo, en una sociedad política siempre hay diferencias, el tema es hacerse cargo de las propias y encarar la discusión política de frente, y con perspectiva nacional. Cuando digo que no es zonzo digo que no es funcional a la derecha como si lo es Lozano y su “rinconcito de los jubilados”. También hay que tener en cuenta que el discurso épico Kantiano del “deber ser” es una herramienta para separarse de algo que ya está desgastado por distintas variables, todo es para no ceder espacios políticos, esa es fija, “la revolución es un sueño eterno”, en cambio un escaño dura un par de años nomás. Quizá muchos que se abren (caso “libres del sur”) piensan que pueden mantener sus puestos en un futuro, y terminan criticando a los “corruptos” del conurbano, y están gracias a ellos ahí: ¿Qué clase de “deber ser” es eso?- Partida de defunción a la manera nacional del Kantismo, es esta cita de Scalabrini: “El que es bueno sin malicia esta próximo a ser un gil”. Seguramente no miden las consecuencias, y se manejan con encuestas, y no prestan atención en el resultado de la elección que ganó Cristina. Mucha “gente” que hoy detesta la soberbia de Cristina es la que no la votó, en cambio el voto “politico” critico -pero no boludo-, que votó a cristina es un voto comprometido, de centro izquierda (llamémosle “peronista” si se me permite), ese voto (miremos la blogosfera, los estudiantes, lo ambientes sociales-intelectuales y de derechos humanos, aquellos que defienden una política latinoamericanista), de que lado se pusieron en el conflicto con el campo. Creo que Sabbatella tiene en cuenta muchas de estas variables, y quizá en un futuro desgaste del Kirchnerismo (real), captar estos votos (es lo que no hizo Pino), y quedar como Critico de políticas del Kirchnerismo, sin entreverarse con la bosta de la sociedad Rural.

nanolefou dijo...

El análisis es muy bueno y también lo es el aporte de Goliardo.

Charlie Boyle dijo...

No leí las declaracionesde Sabbatella, pero lo que se deduce de lo que escribís es que le está haciendo Jaque mate al progresismo K.
Por un lado le ofrece seguir la línea de marcar la diferencia izquierda derecha y por el otro lado le dice que si los K no participan de ese nuevo espacio se los va a considerar enemigos Pjtistas.

En realidad lo que Sabatella muy inteligéntemente hace es ser ma kirchnerista que Kirchner y lo mete al gobierno en un dilema.
Le digo una cosa hoy, Nestor no tiene otra que darle la rezón a Sabbatella. Si no lo cocinan a la parrilla los felipistas y en ese caso ni piso va a tener en su provincia.

José Barrita de Bandoneón dijo...

Che, muy buen análisis.
El problema complementario sigue siendo que para mí, con el peronismo únicamente no alcanza.
Se va a necesitar algún dispositivo complementario para poder remar las elecciones 2009-2011.
Este es el gran debate entre los sectores afines al proceso nacional pero no PJ. Dejarse de hablar y embarrarse un poco.

Saludos desde Bandoneón

LUCIANO dijo...

Mauri y Brian: Gracias, como siempre. Yo no estoy haciendo una crítica de Sabbatella, me parece un tipo lúcido, pero que si pretende ampliar la base política y salir del municipio, se va a topar con el PJ y el dilema de la forma de construir poder. Mi intriga es que va a hacer Sabbatella en ese escenario; a diferencia de otros, él gestiona y no puede soslayar el rol del PJ; frente a esto,¿qué politica desarrollará? No es la actualidad sino el futuro juego que proponga lo que interesa.

Omix: Muchas gracias por pasar, ya entro al blog y te meto en favoritos.

Goliardo: Gran aporte y análisis. Precisamente porque Sabatella no es zonzo es que me interesa ver que plantea ante el peronismo. Si Sabbatella tiene intenciones de construir una opción de poder y no tan sólo acomodarse en un nicho testimonial, tarde o temprano va a enfrentar un dilema con respecto a la falta de poder real a raíz de la falta de anclaje popular ¿ qué política darse ante esta situación? Esto remite a qué relación es posible plantear con el PJ. Sabbatella necesita alianzas para crear poder: el modo en que las planteé dirá cual es el rumbo tomado. Si como vos sugerís, Sabbatella aprovecharía quedarse con la porción electoral progre que deserte del kirchnerismo, está condenado a no sumar, porque evitaría asumir el problema del peronismo. Lo que planteás de libres del sur lo comparto 100%, voy a hacer un posteo de ese tema en Artepolitica, para abrir el juego. Gracias por pasar y aportar.

Charlie: El que se equivoca planteando el eje derecha-izquierda es Sabbatella. El nuevo espacio progresista popular que pretende sabbatella es una intención que en la realidad, no existe, y faltará mucho para que exista, de no desarrollarse una interpelación sincera al progresismo respecto de qué hacer frente al peronismo aquí y ahora.
Si como decís vos, Sabbatella quiere obligar a los Kirchner a optar entre ese "nuevo espacio popular" o el pejotismo, el tema está claro (y no pasa por lo ideológico): los K optarán por el PJ por su peso específico, y ahí pierde Sabbatella.

Si Cristina Fernandez abastece y Nestor Kirchner no se mete mucho en el armado, en provincia se llega al piso cómodo. Veremos que pasa, y que errores se cometen o no. Gracias por pasar, Charlie.

Nano: Gracias, como siempre.

Jose Barrita: Gracias por el comentario. Seguramente que con el peronismo no alcanza, pero el eje del debate lo mencionas vos claramente: palabras o barro, esa es la cuestión. En el barro está el PJ; si hablamos de proyecto nacional y popular, y no estás en el barro, la palabra se deslegitima.Yo pienso que la solución no está en demonizar al PJ, sino en ver que tipo de articulación hacer dentro del peronismo: volver a pensar la idea de movimiento popular; ahí veo una punta, desde afuera es muy dificil.

Gracias y pasamos por Bandoneón.

MP dijo...

Voy a terciar una opinión, sabiendo de antemano que las ya vertidas son más que lúcidas. Mi impresión es que Sabatella se está "probando la ropa que vas a dejar" antes de tiempo, intentando heredar al Kirchnerismo en vida y con ese fin (quedarse con el lado "progre-no-peronista" del Proyecto K) busca forzar un alineamiento que pivotee sobre él mismo para separar aguas y dejar, en todo caso, a los K reducidos al "elemento PJ". Tengo claro que con el PJ sólo no basta para que el Proyecto Nacional continúe vivo, por lo que lo de Sabatella es casi la sartén y el fuego. En mi opinión, con los K todavía con todos los resortes del Poder en las manos (Estado-Partido), que Sabatella se ponga como opción es falso y algo pretencioso, aclarando que el tipo me cae simpático. En todo caso debiera sumarse al Proyecto, y no buscar la creación de un nuevo polo progresista que lo tenga por centro porque no le alcanza. En definitiva, demasiado "blanco" como para que sea completamente confiable.
Mi opinión.
Un saludo a todos
MP

Anahí dijo...

Luciano, llegué hasta aquí por el Blog de Abel. Y como comento allí, tu análisis me resulta muy lúcido. Ahora, tengo esta ´contrapregunta´ al ¿qué hubiera pasado...? :
¿Qué hubiera pasado si ´los K´ hubieran tenido mejor muñeca para manejar el conflicto, o en su caso, no hubiesen estado tan comprometidos con las exportadoras o Grobocopatel ? Digo, si de política concreta hablamos. Porque o el compromiso es grande o hay que tener muy mala muñeca para hacer durar un conflicto 4 meses y dar vuelta la mayoría en las cámaras, ¿o no?
Saludos!

Eduardo Real dijo...

Yo no sé si mi dilema es sólo mio o compartido por muchos otros, incluido Sabatella: Soy kirchnerista antimenemista.

Dado que el PJ puede incluir cualquier cosa (la rata, mariju, la dalesio de viola, etc.) nos resulta bastante difícil agarrar el paquete completo, sin revisar su contenido.

Si, ya sé, el barro, desde adentro, etc. pero bueno, el tamaño de los batracios a ingerir, cuenta.

Creo que ayudaría mucho, para los que todavía tenemos el estómago un poco flojo, la expulsión lisa y llana de lo que ahora dio en llamarse Peronismo-Anti K. Como hicieron los radichas, pero sin indulto posible. Porque nada te garantiza que más adelante, los muertos vivos no agarren la manija.

Ahí si, voy y lleno la ficha de afiliación y canto la marchita.

LUCIANO dijo...

Anahí: Gracias por pasar por el blog. El gobierno tuvo indudables errores de manejo en el tema campo, y sin duda tiene alianzas coyunturales con las grandes cerealeras a los fines de garantizar ciertas políticas macro;este proceder trae problemas con los sectores más pequeños de la cadena, y esto fue lo que en parte disparó el conflicto. Pero atribuir a un cúmulo de errores infinitos unilaterales del gobierno TODO el conflicto me parece una lectura un poco distorsionada. Como se dice en el futbol, "el rival también juega", y las cámaras agropecuarias plantearon una escalada que no puede leerse sólo como un reclamo sectorial circunscripto "a los problemas de los chacareros" o " el porcentaje de retenciones"; el reclamo agrario también postuló definiciones de un proyecto de país a polemizar fuertemente desde lo político, y puso en el tapete simbolizaciones politico-historicas que tampoco se pueden soslayar. Esa misma escalada política, paradójicamente, perjudicó a los chacareros, que de aceptar la modificación de las medidas que preveía el proyecto caído en la cámara, hoy estarían en mejores condiciones reales y efectivas.

Eduardo:

En la medida en que Kirchner vaya planteando una reformulación respecto del PJ, los sectores peronistas Anti-K perderán la fuerza solos, no me parece que se trate de un tema de expulsiones; pero esto depende básiicamente de lo que tenga pensado Kirchner en terminos de construcción política, y ahí el peronismo no puede faltar.
saludos

Lautaro M dijo...

Creo que Sabbatella tiene en mente la conformación de un nuevo movimiento. Busca en la historia de los movimientos históricos "lo mejor de cada casa" - por asi decirlo- pero piensa en que es necesario construir un proyecto político nuevo que deje atrás las viejas traiciones de todos lados.
Si anda bien para el manejo coyuntural creo que será un movimiento rupturista de lo mas interesante.